Otro guiri gilipollas

Guiri medio tonto

Manda huevos que, con la poca necesidad (por fortuna) que tengo de actualizar este blog de desahogo, sea últimamente por culpa de guiris medio bobos. Creo que en algún artículo anterior ya he dejado entrever que soy portero de fútbol. Bueno, pues en el torneo en el que juego desde hace 5 años, da la casualidad de que hay un equipo totalmente guiri. Todos sus jugadores lo son.

Es un buen equipo que suele ganarnos cada vez que nos enfrentamos a ellos. Si cabe, en esta temporada 2014-2015 van mejor que nunca en el campeonato: primeros. Este pasado sábado jugábamos contra ellos, y hasta la fecha (llevamos 11 jornadas) solamente habían empatado un partido. Venían a nuestro campo, a visitar al antepenúltimo clasificado (mi equipo, sí). Bien, pues resultó que David resistió a Goliat y aunque no lo tumbó, tampoco le tumbó Goliat a él. Empate a 0 fue el resultado final, un marcador que les jodía más sin duda a ellos, que no contarían con perder puntos en este partido, que permite a sus perseguidores en la clasificación recortarles puntos.

Está mal decirlo, por poder darles una impresión de soberbia, pero parte de la culpa del empate residió en que hice un correcto partido defendiendo la portería de mi equipo, con algunas buenas paradas por ahí. Como prueba de ello, al final del partido entré en el bar del campo de fútbol y ahí estaban todos los jugadores contrarios, los cuales me dieron una ovación al unísono, cosa que agradecí.

Pero, no todo podía ser tan bonito y siempre hay un subnormal que busca amargarte porque él lo vale. A los pocos minutos, tras tomarme un refresco, me marché y educadamente (en su idioma) les dije: “See you next time and good luck!”. En ese momento, va y salta uno de sus defensas centrales, un tío con pelo de panocha (pelirrojo y blancucho a más no poder) y me suelta sin ton ni son: “you play basketball”. Da la casualidad de que el gilipuertas de marras mide lo mismo que yo (si acaso 2 centímetros menos). Se dio el caso de lentitud de reflejos por mi parte y solamente le respondí un “me goalkeeper”, cuando debería haberle dicho “come on, and you?”.

Este imbécil demostró quedarse jodido por haber subido en mil saques de esquina y con sus 2 metros de estatura no haber rematado de cabeza ni una sola vez en condiciones para intentar anotar. Por fortuna le jodí durante el partido varias veces con mis saques de bolea que caen con nieve a los cuales fue de cabeza (puede ser que le afectaran los golpes al cerebro y de ahí su proceder tan estúpido en las relaciones sociales al final del partido).

¡Ah! Y miren, como ese equipo tiene redes sociales, he encontrado una foto del gilipollas de turno protagonista de este artículo (es el que está de fondo y verán que él tampoco es bajito precisamente). Además de feo, imbécil y de mal perder, es otro tipejo más que hace un flaco favor a esa cada vez más manida idea de que los guiris son gente educada.

Menudo gilipollas. Porque, que ese tío, con lo larguirucho y desproporcionado que está (vean bien la foto), me diga a mí que tengo que jugar al baloncesto, tiene cojones. Que se joda y si echan de menos los 2 puntos que se dejaron para ganar el campeonato que lo recuerde toda la vida. A él no le diría que se dedique a jugar al baloncesto, sino como mucho al cricket o a las chapas (lo más adecuado). En todo caso, gentuza como esta sobre en esta vida. Que se meta su frustración por el culo y le aproveche, que seguro que le da gustito. Fuck you stupid red hair!

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